¿Qué pasó con la Pag 12?

Recordando las notas notables de El Correo

Definitivamente que nos acostubramos a su lectura diaria, para indagar en este mundo local, pero no por ello menos convulso, y encontrar algun motivo de vida que nos lleve a la esperaza, conociendo más de Tumbes y su gente, sus proyectos, esa figuras humanas que prescindiendo del tiempo, eran ya imprescindibles, porque haciendo uso de la sensibilidad humana y social, presentaban un Tumbes diferente.

¿Acaso no tenemos derecho a conocer más sobre estas vidas? Qué derecho tienen de disparar nuestra conciencia con datos fríos, casos de sangre, corrupción, desfalco, que ya tenemos tantos, incontables, pasando como normales, consuetudinarios, que uno lee todos los días como para pasar piola de estar  informado.

Clásicas eran ya las líneas de la pag 02, al inicio, donde hablaban médicos, abogados, maestros, empresarios, personajes diversos contando sus ideas, y aspiraciones; más clásicas, las historias que contaba el diario Correo en su página 12, donde por primera vez se atrevió a darle un espacio lleno a la cultura, haciendo, añicos la frase musical, pero bien cierta, "para qué leer un periódico de ayer", porque presencié muchas veces los comentarios de: "busca en la pag 12, ha salido tal persona"; en la edición del lunes, un pintor; el martes, algún músico; o cualquier otro día pasado un ecologista; y se escuchaba la frase: "compra 3, consígueme 4 ejemplares; tráeme 20 para mandar al extranjero"; y que finalmente ví enmarcados y colgados en las paredes de la sala o de alguna habitación que hasta ahora sigue hablando de algún personaje, como si fueran el mejor homenaje que el Correo y que en cierta forma la vida, hiciera por primera vez, sin que esté de por medio la vara, el padrino, o el vil dinero. Qué homenaje más grande. Salir en la pag 12 del Correo.

No, no nos explicamos cómo llegó a desaparecer este espacio, que le daba un valor muy grande al decano de la prensa escrita de Tumbes, convirtiéndolo en un valdor de la palabra y de la historia de Tumbes, una guía de colección única, una antología esencial y de lectura obligatoria, era el hálito que hacía del Correo de ayer, un manual de búsqueda constante, un homenaje vivo y permanente a la cultura tumbesina.

Entre líneas y dibujos

Los Manglares Aparecen

Imposible conocer el verde de la naturaleza de nuestros manglares; su fuerza, su misterio, su pasado mágico, sus habitantes diversos y ser en adelante, el mismo. Imposible no sentir la necesidad de plasmar en arte, en experiencia alguna, el susurro de las hojas, raíces o semillas de los Rizhophoras, imposible permanecer indiferente al vuelo de las aves, las garzas, los fragatas. ¿Cómo no querer lo que nace para ser querido? Es así, tratando de responder esta pregunta, que nace una pequeña creación de líneas, sombras, trazos y figuras, para hablar de este espacio natural vestido de hojas y raíces, de mareas y recuerdos.

Una garza que habla de la vida, una mujer que mira silenciosa y escucha los deseos, los secretos y que comparte su vida misma entre los brazos de mareas; son los personajes que aparecen como sombras luminosas, en un conjunto de 15 cuadros en blanco, negro y azules matices sobre cartón; aguardando entre las ramas, como figuras solitarias, cuya misión es transportarnos a ese mundo natural, y entregarnos casi como compromiso la tarea de conservarlo.

Así van apareciendo estos personajes, garzas, raíces, hojas, damas silenciosas, cubiertas de misterio, aparecen entre líneas y sombras, cada noche, cuando las horas me regalan algunos minutos, mientras la luz  de los fluorescentes enciende espacios para poder bocetear y desplazar el tacto del dibujo vestido con suaves empastes de blanco y negro entre pinceles.

Quizá y cuando se complete la serie de dibujos podremos presentarlos, para contarle a la vida, que nuestros manglares son infinita fuente de inspiración y creación constante.

Nuestra Educación


Carísima y de Mala calidad
La educación de Tumbes no está en crisis, sino que, ciertamente, es un total y absoluto fracaso, y es así porque se ha instalado la lógica del lucro en los sistemas de la gestión en educación, se ha instalado la lógica de la ganancia, del beneficio y se olvidó totalmente, el derecho a la educación, el derecho a construir una región de gente inteligente, de gente ilustrada, de gente crítica, reflexiva, capaz de pensar por sí misma. 
El lucro es el problema de nuestra educación; el lucro, como todos sabemos, no es compatible y es matemáticamente inconsistente, con todo tipo de gestión en educación, porque para lucrar hay que cobrar muy altos precios, muy altos aranceles e invertir muy poco en calidad, mientras que cuando se quiere asegurar el derecho a la educación de calidad, se tiene, necesariamente, que intentar cobrar lo menos posible, pero invertir al máximo, para que la educación sea de buena calidad.
En tal sentido, cuando se instala el lucro como razón de ser de la educación, se niega el derecho educativo y al mismo tiempo se crea el peor de los mundos: Una educación carísima y de muy mala calidad, esa es la razón del atraso de Tumbes en la educación. Nuestra educación, nuestra juventud, nuestra niñez, participan, entonces, de una Educación Prohibitiva, acostumbrada  a frases de moda o neologismos, que son pantallas de los más exagerados modos de corrupción, así nos hemos acostumbrado a frases como, rumbo a la excelencia, universidad empresa, proyectos de gestión, fortalecimiento de capacidades, entre otras siglas sin sentido.
Entonces, nuestra educación es ineficiente, carísima e ineficaz, y no cumple el objetivo para el que fue creada, además  profundiza la desigualdad magisterial, colocando a los últimos cuadros frente a la educación directa, la que se vive en aulas,  y relega los méritos a la indiferencia. Perdiendo en consecuencia plazas indispensables donde deberían trabajar docentes creativos, responsables; administrativos efectivos y conscientes, y no una lista de nombres fantasmas que lucran del erario educativo.
Sin mayor obstáculo, Tumbes, podría tener tres veces más materiales, escuelas, colegios, institutos, maestros; esa educación de calidad que consagre el emblema del verdadero desarrollo al cual todos tenemos derecho, una educación que le permita a todos los hijos de Tumbes, a prepararse, aprender y educarse para aportar con creces al desarrollo.
Por lo tanto, la mejora de la calidad educativa, no depende de más presupuesto, que a la larga va a parar a unos pocos bolsillos, dinero que se pierde entre papeles de oficinas obsoletas. El problema de la educación así como el de la salud y de la vivienda, es un problema de honestidad.

PUROS PAPELES

Escribo una historia que recogí en un auto colectivero hacia Corrales, de las tantas que suceden a manos de delincuentes, de las tantas que saben los choferes y pasajeros víctimas del azar o las planificaciones delictivas.

De pronto cerró los ojos. Tenía el cañón del revólver sobre la sien. Los músculos de su frente temblaban. Todo él, convertido en un manojo de nervios. Sudaba.
Manos arriba como diciendo: Me rindo, decidió en segundos, entregar su maletín negro de cuero, testigo fiel de sus prósperos negocios. Nunca estuvo tan cerca de la muerte. Nunca en su vida, una bala se situó tan cerca de sus ojos.
Era la primera vez que tenía 25 000 soles, el trabajo de toda su vida. Ahorros, privaciones, sumas acumuladas del negoció que inició para asegurar el futuro de su familia; pero lo habían fichado, sentados en una esquina, cuatro marcas lo contaban entre sus favoritos, entre bocanadas de humo le habían decidido la suerte; dos a pié, dos sobre una moto, un celular, y un mensaje de texto. Estaba marcado. Mientras se acercaba a la vetanilla, colgó su maletín del hombro, - pase adelante - habían dicho - entonces, retiró la suma. 25 000 soles en efectivo. Contó los fajos sigilosamente.

Mientras un auto de colectivo lo llevaba a su destino,  descansaba, sentía el aire fresco que entraba por la ventana; a su costado, el chofer, silencioso, seguía su ruta de memoria, ninguno de los dos adivinaba su destino.

- El Maletín, dame el maletín o te vuelo la cabeza - , los había cerrado una motocicleta. El auto se detuvo. Una pistola lo enfrentó con su realidad entera de víctima, a manos de una sombra oscura en contraluz al cielo rojo de la tarde. Levantó las manos, y con dificultad pudo ver cómo le arrancaron su viejo maletín de cuero de las manos. La motocicleta siguió velozmente, como alma que lleva el diablo. No hubo disparos.

Afanados en la repartija, los dos bandidos esperaron a sus cómplices, no podían faltar a la norma. Nadie puede abrir el botín, hasta no estar todos presentes; entonces, imaginaron alcohol, noches interminables de humo, mujeres y cerveza, considerando el peso del objeto robado. Llegaron los jefes, frescos, seguros, uno, acariciaba en su brazo, una herida reciente, - No se me curan los puntos todavía - decía como alardeando de su huella delictiva o de pleito callejero, los otros tres lo miraban. - Abre, qué esperas - dijo con voz de mando, mientras se cogía nuevamente la herida abierta.

- Nada jefe - Cómo- Nada, de verdacito, son puros papeles.

Al otro lado del camino, sobre el auto, narraban el fin de la historia, - Retiré dinero del banco, pero lo deposité en otra ventanilla, para otro negocio donde estoy invirtiendo;  me guardé cien soles, para la semana. Aquí los traigo en mi bolsillo. Todos estaban sorprendidos. -Maestro bajo en la esquina. Cóbrese. Gracias.- Entonces, no le han robado nada, habló el chofer del vehículo. Nada maestro sólo la tranquilidad. Cerró la puerta. Bajó del auto y prosiguió su camino.

Un grande de las letras

RIGOBERTO, mi homenaje

Personalmente nunca conocí a Rigoberto. Su nombre apareció, justo un día de colegio, cuando llegó a mis manos un libro de portada blanca en cartulina, y unas letras de imprenta mecánica, sobre un papel al que llamaban bulky, se titulaba "El Sueño del Cocodrilo" (aún lo conservo). Recuerdo que ingresaron al salón de clases, dos jóvenes muchachos, el poeta Walter Flores, y un hombre más alto y delgado, de cabellos largos y orbitados; era el escritor caminante, Hugo Noblecilla, yo cursaba el 2do grado de secundaria en el Colegio "El Triunfo", era el año 1992. 

En adelante, "El Sueño del Cocodrilo", fue un amigo inseparable, sus cincuenta páginas me hablaban poesía; conversaban de la  frescura de los bosques, de las playas, los manglares, me hacían confidente silencioso, personaje real de las costumbres de los tumbesinos. Pasaba largas temporadas imaginando mis lecturas, dibujando cocodrilos, garzas, los cangrejos ermitaños; imágenes que acompañaban los cuentos y poemas; "Balada del muchacho que partió" (Madre, tengo que marchar...), "Los Gallos Vigilantes" (Los gallos matan a picotazos la noche...). Hasta que apareció el nombre de Rigoberto Meza Chunga, "¿Aquél niño que resolvía problemas, sin cuaderno ni lápiz, qué caminos llevará?...".

Pasado el tiempo y contando algunos años, en un almuerzo de familia, mi padre confesó con un silencio breve: Murió Rigoberto. Al día siguiente comunicaron por la radio, algunas actividades in memorian, para homenajearlo; fueron pocas para él, en vida o desde su partida, siempre fueron pocas.

El tiempo se encargaría luego, de hacerme llegar uno a uno sus versos, sus cuentos, sus mitos o leyendas, cumananas, en libros pequeños o folletos, y cada palabra registrada en imprenta o manuscrita, cada una de las vivencias que oía de su vida de poeta, de escritor, de periodista íntegro, de maestro y gestor de la cultura; incrementaban mi gratitud y elogios, ante el maestro "Rigo". "Cómo lo hubieras conocido", me dicen sus amigos.

Ahora, es imposible no imaginarlo, hablando su fino y cuidado lenguaje en su programa dominical de Radio Buenas Nuevas, ..."Antología de la Poesía Peruana, un espacio preparado especialmente para usted". Así, presentando las voces de Lalo Ávalos, o los cuentos de Lionel Farías, llevando nuestra cultura a cuestas, muchas veces solo, cansado de recoger el escaso apoyo, en un costal muy grande de esperanza. Lo encuentro en mi silencio, allá, recorriendo las esquinas de San Juan de la Virgen, Corrales, Matapalo, San Jacinto, escribiendo o grabando en las viejas "cintas lado A y lado B", cantando; buscando el alma de este pueblo, al que amaba como suyo; tratando de encontrarle sus documentos de identidad, sus personajes heroicos, de escribirle su historia en negros esténciles de mimeógrafo.

Portada El Sueño del Cocodrilo (1era Ed.)- Manuscrito de Samuel Ancajima 1992- 
Presentación de Hugo Noblecilla con dibujo de Samuel Ancajima de 1992.

Ahora, y contando la valía de este hombre, cuando debería haber un concurso regional de literatura, festivales de arte, fondos editoriales, espacios de arte o fundaciones, salones o auditorios, todos ellos dignos de su nombre, revistas, semanarios, siquiera columnas en la radio o en periódicos con sus cuentos o poemas, parece que nos falla la memoria y pasamos por alto su trabajo de hombre digno, de soldado vigilante del lenguaje o de cultor infatigable de la historia, de maestro insigne, de poeta clásico y moderno. Bien bastaría  hoy, un homenaje para honrarle todas sus batallas; un saludo sincero, y mucho más que eso, un trabajo serio, limpio y sobre todo honesto, en favor de la educación y la cultura.

JOPAY

Sueños sobre Lienzo

El trabajo artístico de José Paiba Juárez, reunido en cientos de obras al óleo que han llevado por el mundo las estampas de Tumbes y sus creaciones oníricas, meditadas en sueños o impresiones, es una muestra de su talento y valía en la trayectoria del arte tumbesino. 

Nacido en Piura, Paiba vive desde hace mucho tiempo en Tumbes, como él dice, "me siento plenamente tumbesino". y su trabajo acredita y da fe de ello, asentando la identidad y la cultura en centenares de jóvenes estudiantes con quienes ha compartido las aulas de la Inmaculada y Santa María de la Frontera, y en los coleccionistas que han adquirido sus famosos cuadros.

No se pierda la entrevista al maestro y variadas imágenes de sus creaciones. Vea el video en:

INAUGURAN SALA DE EXPOSICIÓN ARQUEOLÓGICA

DR. LIONEL FARÍAS SILVA.

Un nuevo espacio para la cultura de Tumbes, fue inaugurado en Pechichal, distrito de San Jacinto, nos referimos a La Sala de Exposición Arqueológica Dr. Eduardo Lionel Farías Silva, del Centro Eco Paleonto Arqueológico de Tumbes, CEPAT. Un evento sin precedentes que congregó la historia, la educación, el teatro y la música, además de compartir  un merecido homenaje al ilustre maestro tumbesino Lionel Farías Silva.

El Museo alberga un promedio de 80 piezas originales de la Cultura Tumbes, reunidas en más de 16 años por los integrantes del CEPAT y que han sido registradas por el INC como patrimonio Cultural de Tumbes y de la Nación y apunta a convertirse en sitio de visita obligado para el turismo cultural, los estudiantes y los tumbesinos en general para que a través de las excelentes piezas únicas de cerámica, metales, piedra, madera y concha spondylus puedan acercarse a su pasado histórico cultural.

El evento contó con la presencia de destacados personajes de la cultura de Tumbes, autoridades y familiares directos del ilustre maestro, Lionel Farías, cuya Sala lleva su nombre, estrenándose asimismo una pieza magistral de teatro, la singular Cantata del Gran Chilimasa, evento que conectó en el tiempo a los tumbesinos con su historia, donde se presenció el despliegue del gran cacique Chilimasa, descendiendo de los cerros acompañado de las vírgenes del Sol, guerreros y músicos con caracolas o pututos, en su alocución, el gran Chilimasa llamó a la reflexión a los tumbesinos a no dejar morir la historia, a conocer más el pasado y legado cultural, y a las autoridades, a trabajar más por que Tumbes conozca su historia, resaltando la insigne filosofía de los Incas: AMA SUA, AMA LLULLA, AMA QUELLA, NO SEAS LADRÓN, NO SEAS OCIOSO, NO SEAS MENTIROSO. Un evento singular, sin precedentes.
TUMBES DEL PERÚ Y DEL MUNDO